Codo inestable (tríada terrible de codo, inestabilidad rotatoria del codo)

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Esta lesión como su nombre indica, ha sido considerada “terrible” por las consecuencias funcionales en el codo. Consiste en una mezcla de lesiones óseas (la fractura de la cabeza del radio y de otro segmento óseo llamado coronoides) y de lesiones ligamentosas. Los ligamentos colaterales son como “cuerdas” que ligan o mantienen en posición a los huesos que forman una articulación, permitiendo que estos se muevan entre sí, pero con estabilidad. Cuando un traumatismo ocasiona la ruptura de estos ligamentos (generalmente por forzar la articulación desviándola más allá del movimiento normal de la misma con mucha fuerza), la articulación pierde la estabilidad, y entonces es posible moverla anormalmente, incluso provocando que se disloque o luxe (pérdida de congruencia y de contacto de una articulación). Este movimiento anormal causa dolor, y el paciente pierda fuerza y firmeza en el segmento afectado. Clásicamente el resultado final en estas lesiones era variado, pero básicamente malo. Sin embargo en los últimos años con la mejora en el conocimiento biomecánico, del entendimiento del mecanismo de lesión y de los dispositivos para la reconstrucción de las fracturas, tenemos mejores resultados funcionales que cuando la lesión fue descrita sin que el manejo de la misma haya dejado de ser un verdadero reto a las habilidades técnicas del cirujano. El objetivo del tratamiento es alinear y poner en su sitio anatómico, los fragmentos de hueso, para que sea el cuerpo quién consolide la fractura. La “maquinaria” encargada de la consolidación funciona siempre, ahora, en función del paciente puede ir un poco más “lenta”. En el tratamiento quirúrgico nos ayudamos de agujas de acero, tornillos canulados, suturas trenzadas, arpones y placas, siendo el “arsenal” muy variado. Podemos decir que cada fractura tiene su personalidad, por lo que de una fractura a otra la solución técnica puede variar. Luego de la cirugía, el brazo se inmovilizará con una férula u ortesis llamada Brace articulado, que permite iniciar el movimiento, regulando los grados de extensión y flexión del codo, así como protegiéndolo ante una eventual caída. La rehabilitación juega un papel fundamental en estos casos, para recuperar el rango de movilidad una vez conseguida la consolidación de la fractura, que es el objetivo primario del tratamiento.