Dedo en martillo o mallet finger

El dedo en martillo consiste en la lesión del extensor del dedo a nivel de la falange distal, y en ocasiones comporta la fractura-arrancamiento de su zona de inserción en la parte dorsal de la base de la falange distal. La mayoría de los casos pueden ser tratados conservadoramente, con férulas u ortesis que mantienen el dedo en extensión durante un período de 6 a 8 semanas. Es muy importante explicar al paciente que la férula debe mantenerse en la posición correcta todo el tiempo que dure el tratamiento. En ocasiones, después de pasados unos días del traumatismo inicial, el dedo se desinflama y la férula puede quedar grande, por lo que deberá ser cambiada a otra más ajustada al dedo para que trabaje correctamente. Después de esta primera fase, podrá empezarse con la movilización del dedo, y es recomendable usar la férula como protección, pero con menos frecuencia diaria durante 4-5 semanas más. En algunos pacientes, el dedo no llega a ganar la extensión completa a nivel de la punta del dedo, y hay que explicar al paciente que ésta es la secuela previsible más frecuente. En pocos casos, en función del traumatismos articular, el desplazamiento de los fragmentos de huesos y la presencia de subluxación o dislocación de la articulación, puede ser necesario , siempre en función de las características del paciente, un procedimiento quirúrgico. La rehabilitación juega un papel fundamental en estos casos, para recuperar el rango de movilidad una vez conseguida la consolidación de la fractura, que es el objetivo primario del tratamiento.