Fractura de escápula y glena

La fractura de la escápula es una lesión afortunadamente poco frecuente, ya que dada la energía necesaria para que se fracture es mucha, suele estar asociada a otras lesiones graves en el paciente politraumatizado. En este contexto suele pasar inadvertida en ocasiones. Clásicamente se ha tratado conservadoramente, sin embargo, cuando existe una afectación y desplazamiento importante de la columna externa, así como afectación del llamado cuello, con angulación y desplazamiento, en algunos casos está indicado el tratamiento quirúrgico. El objetivo será evitar el desequilibrio muscular y el dolor. En los casos en los que se decida tratamiento quirúrgico nos ayudamos de placas, tornillos y suturas para mantener los fragmentos en su sitio correcto. Cuando se ha afectado la superficie articular (glena) en función del desplazamiento y de los fragmentos, se decidirá si el tratamiento adecuado es el conservador o el quirúrgico (mediante placas, tornillos canulados o no, arpones, etc). En cualquier caso la rehabilitación juega un papel fundamental en estos pacientes, con el objetivo de recuperar el balance muscular adecuado.