Lesión ligamento colateral del pulgar:

Los ligamentos colaterales son como “cuerdas” que ligan o mantienen en posición a los huesos que forman una articulación, permitiendo que estos se muevan entre sí, pero con estabilidad. Cuando un traumatismo ocasiona la ruptura de estos ligamentos (generalmente por forzar la articulación desviándola más allá del movimiento normal de la misma con mucha fuerza), la articulación pierde la estabilidad, y entonces es posible moverla anormalmente, incluso provocando que se disloque o luxe (pérdida de congruencia y de contacto de una articulación). Este movimiento anormal causa dolor, y el paciente pierda fuerza y firmeza en el segmento afectado. En el caso del pulgar, la hiperextensión o desviación forzada del mismo (por traumatismos directos) puede lesionar los ligamentos de la parte interna o bien de la externa en la base del dedo. En ocasiones el ligamento se acompaña de un fragmento de hueso que arranca en el sitio donde se anclaba al hueso. El tratamiento se realizará en función del caso, y puede ser conservador mediante inmovilización con yeso o quirúrgico. El procedimiento quirúrgico consiste en el reanclaje del ligamento con o sin fragmento óseo a la base del pulgar (falange) mediante diversos dispositivos como suturas trenzadas, arpones, etc. La rehabilitación juega un papel fundamental en estos casos, para recuperar el rango de movilidad una vez conseguida la consolidación de la fractura, que es el objetivo primario del tratamiento.