Luxación esterno-clavicular

La luxación entre el esternón y la clavícula es una entidad muy poco frecuente en la que se dislocan o pierden su relación anatómica normal ambos huesos. Se asocia con impactos de alta energía (deportes de contacto, accidentes de tráfico, caídas de altura). Pueden ser anteriores o posteriores, en función de la posición de la clavícula con respecto al esternón, y también agudas o crónicas en función del tiempo que haya transcurrido desde el accidente. Afortunadamente las más frecuente son las anteriores, cuya secuelas previsible más habitual es la deformidad estética por la prominencia del hueso que se disloca hacia delante. En estos casos el tratamiento más habitual es el ortopédico o conservador. Sin embargo, en el caso de las luxaciones posteriores, puede aparecer compresión de estructuras neurovasculares del cuello y del esófago, y es la razón por la cuál se indica la reducción (colocación en su sitio) de los huesos en su lugar anatómico. Esto se suele realizar con el paciente bajo sedación anestésica para mayor confort del paciente. En aquellos casos en los que no se logra la recolocación de las estructuras óseas, hay que sospechar lesiones asociadas (lesión de la fisis o zona de crecimiento, lesiones costoesternales, etc) que impiden la reducción, y es posible que sea necesaria una intervención quirúrgica para colocar en su sitio y fijar mediante cerclajes o suturas los extremos óseos. Las lesiones crónicas son un verdadero reto para el cirujano, porque además de la deformidad y el dolor que puede no estar presente, existe una fibrosis debido a la cicatrización que afecta a las estructuras vasculares que se encuentran detrás de la zona de luxación, por lo que aumenta el riesgo de sangrado durante la cirugía.