Rigidez de codo

Si existe un reto para el cirujano del codo, este es el tratamiento del codo rígido. Existen diversas lesiones alrededor del codo que pueden llegar a ocasionar una rigidez articular en el codo, incluso hay casos en los que desconoce la causa (llamados idiopáticos). En resumen es un paciente que ha perdido movilidad en el codo en tal grado que el brazo pierde su función y el paciente nota que no puede realizar determinadas tareas que habitualmente hacía antes del problema. Además, el cuadro puede ser no doloroso o doloroso, lo cual viene a complicar aún más la situación. En función del resultados de las pruebas complementarias que se realicen, así como de las características del paciente, se podrá proponer una liberación quirúrgica del codo o artrolisis. Suele ser un procedimiento un tanto agresivo porque tendremos que liberar y cortar aquellas estructuras que limitan la movilidad de la articulación: la cápsula que se encuentra fibrosada y engrosada, ligamentos, origen e inserción de músculos , entre otros. En algunos casos hay que añadir técnicas de reconstrucción de ligamentos, y de transposición del nervio cubital (cambio de sitio), e incluso implantar temporalmente un fijador externo al final de la cirugía, ya que al desinsertar y seccionar estructuras el codo pasa de estar rígido a estar demasiado móvil o inestable en algunos casos. La rehabilitación juega un papel fundamental en estos casos, para recuperar el rango de movilidad a la misma vez que se busca la curación de las estructuras que hemos “tocado” durante el procedimiento quirúrgico.